Política de calidad RDM: controlar, anticipar y asegurar
En RDM, la calidad se entiende como un proceso continuo de prevención, control, trazabilidad y mejora, presente desde las primeras etapas de fabricación hasta el despacho final.
Nuestro sistema de gestión, basado en ISO 9001, establece procedimientos y controles destinados a asegurar que cada proyecto sea ejecutado de acuerdo con los requerimientos técnicos definidos.
Un control que acompaña la fabricación

Uno de los principios fundamentales es simple: la calidad no se controla solamente cuando una pieza está terminada.
Los controles se realizan durante el proceso productivo, porque las condiciones de fabricación pueden cambiar y determinadas variables tienen incidencia directa sobre el resultado final. El equipo de calidad acompaña estas etapas hasta prácticamente el momento del despacho.
Para cada proyecto pueden establecerse Planes de Inspección y Ensayo (ITP) junto al cliente, definiendo los puntos de control, pruebas y verificaciones que deberán realizarse.
Según las características del proyecto, estos pueden considerar:
controles dimensionales;
inspecciones visuales de estructura y barrera química;
test de acetona;
ensayos de dureza Barcol;
ensayos destructivos;
pruebas de tracción y flexión.
Trazabilidad de principio a fin
Controlar también significa poder demostrar.
El seguimiento diario de fabricación permite construir la documentación necesaria para asegurar la trazabilidad de las piezas y conocer aspectos como materiales utilizados, condiciones ambientales y responsables de fabricación.
Además, cuando participan proveedores o subcontratistas, el estándar definido para el proyecto se mantiene independientemente de dónde o por quién sea fabricado un componente.
Prevenir antes que corregir
Una política de calidad rigurosa no busca únicamente detectar errores.
Busca anticiparlos.
Controlar durante el proceso, mantener trazabilidad, estandarizar criterios y contar con información oportuna permite identificar desviaciones y actuar antes de que se transformen en problemas mayores.
Ese es el principio que guía nuestra forma de trabajar: hacer de la calidad una parte del proceso y no solamente una evaluación de su resultado.


